Code Monkey

Posted in Colaboradores, Personal, Tlacaélel on May 26th, 2011 at 3:28 by Tlacaélel

Son pasadas las tres de la mañana y estoy despierto, escribiendo un módulo en Python que genere archivos RTF a partir de HTML y que acepte UTF-8. Ni vale la pena engañarse: soy un sucio code monkey. Terminé como esclavo de código

Desde que soy coder de tiempo completo, mi vida ha terminado de deshacerse del poco glamour que pudiera haber tenido. La verdad es que, como desarrollador-esclavo, uno empieza a perder noción de todo lo que existe. La existencia se va en esas noches que pasas en vela haciendo debugging, buscando entre decenas de lineas de código una solución para un problema que al final resulta trivial. O la otra, algo que tu amo dice “seguro sale rápido” te lleva dos semanas de darle con todo lo que tienes, solo para que el día de la fecha de entrega te encuentres con un “está bien, pero quisiera que…”, lo que normalmente se traduce en “hacen falta otras mil lineas para hacerme momentáneamente feliz”. Eventualmente, cuando los 60 archivos fuente que tienes ya pasan de las 1000 lineas, a alguien se le ocurre la idea “vamos a migrarlo todo sin perder funcionalidad” y ¿qué crees? Solo 10% de tu código es reutilizable (lo estoy viviendo). Lo demás, son puros parches que ni sabes bien que hacen.

De hecho, llega un punto en todo proyecto donde ya es más fácil nomas seguir parchando el código antes que intentar entenderlo. A veces uno ya hasta piensa con cinismo, “pues ya ni modo, será problema del pobre diablo que me sustituya cuando me largue…pa’ que se divierta el mugroso”. Incluso, escribes con gusto esos comentarios que sabes que van a generar una mentada de madre (bien ganada) en la mente de tu sucesor. Yo he visto (y escrito): “/* desde aquí, pegué cosas de internet */”, “/*esta feo, arreglar después*/”, “/*no jala bien*/”, “/*si entra aquí, va a fallar*/” y el buen “/*ni se que está pasando, pero funciona*/”. En realidad, lo que esos comentarios quieren decir es “todo se va a ir al carajo si mueves algo aquí”. Lo chistoso es que si lo estas leyendo es porque tienes que mover algo ahí.

Y, a pesar de todo, no es tan malo. Como se dice en la calle: mitad artista, mitad simio, todo código.

coder-musician-matrix

Si, tiene sus desventajas, pero debo decir que uno aprende mucho de los demás monos (aprendes más de lo esperado sobre tipos de cerveza, por alguna razón) y el trabajo no es aburrido. Es frustrante a veces, más no aburrido. Ademas, el amo ya no me pega tanto. De hecho, algo que he descubierto con la práctica es que está bien si te estas haciendo imbécil un rato o si te vas a tu casa a dormir a las 12:00 del día. Incluso, está chido si llegas ebrio o indispuesto. A nadie le importa mientras hayas hecho tus commits a tiempo y la porquería no se caiga mientras estás dormido, leyendo comics o vomitando en el baño. Uno aprende a conservar el frágil equilibrio que se debe mantener para tener un trabajo como éste.

Es interesante como todo eso genera una cultura alrededor. Por ejemplo, en nuestro hábitat la comida para esclavo son los dulces. De hecho, todos esperan que comas dulces. Y si se hace, comemos mucha porquería en horas de trabajo…lo malo, es que todo el día son horas de trabajo. También, me doy cuenta de que cada mañana (tarde y noche) tomo más y más cafeína (antes pensaba que no era posible, pero estaba equivocado). Las presentaciones de dicha sustancia son tan variadas que uno no se aburre de consumirla hasta hartarse, todos y cada uno de los cochinos días de la vida.

Me cae que ahora si me estoy esforzando por morirme joven.

Pero bueno, ya saqué mucha idiotez. Debo dormir. Les dejo la famosa canción “Code Monkey”, dedicada a nosotros los peones de la cadena productiva en el desarrollo de software.

Ya, yo creo que de mi parte este es el último post del mes. Ya estoy pasándome de imbécil.

Ver letra »

Code Monkey

Code Monkey get up get coffee
Code Monkey go to job
Code Monkey have boring meeting
with boring manager Rob
Rob say Code Monkey very diligent
but his output stink
his code not functional or elegant
what do Code Monkey think
Code Monkey think maybe manager want to write goddamn login page himself
Code Monkey not say it out loud
Code Monkey not crazy just proud

Code Monkey like Fritos
Code Monkey like Tab and Mountain Dew
Code Monkey very simple man
with big warm fuzzy secret heart
Code Monkey like you
Code Monkey like you

Code Monkey hang around at front desk
tell you sweater look nice
Code Monkey offer buy you soda
bring you cup bring you ice
you say no thank you for the soda cause
soda make you fat
anyway you busy with the telephone
no time for chat

Code Monkey have long walk back to cubicle
he sit down pretend to work
Code Monkey not thinking so straight
Code Monkey not feeling so great

Code Monkey like Fritos
Code Monkey like Tab and Mountain Dew
Code Monkey very simple man
with big warm fuzzy secret heart
Code Monkey like you
Code Monkey like you a lot

Code Monkey have every reason
to get out this place
Code Monkey just keep on working
to see your soft pretty face
Much rather wake up eat a coffee cake
Take bath, take nap
This job fulfilling in creative way
such a load of crap
Code Monkey think someday he have everything even pretty girl like you
Code Monkey just waiting for now
Code Monkey say someday, somehow

Code Monkey like Fritos
Code Monkey like Tab and Mountain Dew
Code Monkey very simple man
with big warm fuzzy secret heart
Code Monkey like you
Code Monkey like you

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Así que ésta es mi vida…

Posted in Colaboradores, If on June 9th, 2010 at 23:13 by If

Maldita sea. Encontrar un título para un post se me ha dificultado mucho, y escribir un post más. Curiosamente estaba escribiendo este post antes de leer el post del mono Arturo, así que me dió ideas para agregar algunas cosas.

El otro día caí en cuenta que el lugar donde vivo avanza muy lentamente o yo ando acelerado. Quería yo comprar un helado y la vieja (literalmente) que estaba antes que yo en la fila estaba decidiendo qué helado pedir. Yo esperaba impaciente mi turno para pedir el helado pues ya sabía el sabor, y la señora tardaba y tardaba. Entonces yo solo pensaba estupideces (lo cual no es raro en mí). Recordé la frase de Abe Simpson: “¡Rápido! que me hago viejo”, y después de un rato en que las cosas seguían pensé: “apúrese señora, o no le va a alcanzar la vida para degustar del helado” y me reí solo.

Posteriormente analizando las cosas me di cuenta que yo soy el que está mal. Despierto temprano, trabajo todo el día, y cuando finalmente quiero hacer cosas simples como comer, ver una película en el cine, comprar en una tienda, etc. Todo está cerrado, hasta los pinches centros comerciales. Si, mi vida es un asco completo. Entonces uno piensa: “¿qué estoy haciendo mal? (a parte de seguir vivo)”. En otros tiempos estuve ilusionado (pobre imbécil) con una chica que me parece (aún) muy linda. Mas ya entendí que las mujeres pueden aceptar a los feos pero los imbéciles no somos aceptados, y menos si somos las dos cosas.

Seamos sinceros, no he sido bueno en nada en la vida. Siempre he olvidado cosas. De hecho una de las frases más comunes que se me escuchaba decir en la carrera (y hasta hoy en día) es: “Ya se me olvidó”; luego el mono Lovesan (el original… creo) encontraba graciosa esa situación. Los trabajos y exámenes se me dificultaban un poco más que a los demás… y olvidaba las cosas una semana después. Otra que me caracterizaba también, y aún hoy, es que siempre he sido irreverente e imbécil. Al menos desde la preparatoria. Luego siguió la maestría: un desastre. Luego como un año donde “falta película”. Lo que recuerdo son los viajes que hicimos. Al final siempre terminábamos haciendo estupideces y riendo mucho. Bueno, nada especial. Así que dije: haré algo estúpido pero que me haga menos imbécil o que la gente diga este tipo está mal de la cabeza. Así que si, dejé de tomar café. Y es que es raro. Arturo mide (o media hasta hace poco) su ingesta de café por tazas. Yo no medía cuánto café bebía. Solo sé que lo bebía como agua; por ejemplo si me daba sed era lo que había a la mano, me bebía de la oya hasta saciar mi sed, o si era medio día tomaba café para merendar o si fuera antes de dormir tomaba mucho café con uno o dos panes, etc. Bueno, la cosa es que decidí dejar de tomar café para no ser tan imbécil. Ahora me han hecho ver que no hay diferencia entre si salvo a una mujer o la violo, si salvo a un niño (jajaja, ni en sus sueños) o lo mato de una forma cruel y graciosa, terminaré siendo un imbécil. Al menos conseguí mi lo segundo que podía ser, las personas piensan que estoy mal por no tomar café. Incluso el otro día una zorra estaba invitándome un café del Italian Coffee con la condición de que fuera por el de ella y su bola de amigos, era un café gratis y como dice el mono Arturo: “gratis hasta las puñaladas”, mas le dije: “no tomo café”. La zorra se sorprendió por el hecho de que no tomara café y se molestó por no hacerla de su mmmm… ¿esclavo? El punto es que no tomo café. Y no es como dice Arturo que valoro mi vida o la de los demás. Recordemos que soy el imbécil que hace de una caminata por las calles solo por “la ruta de la muerte”, más de una vez han estado a puno de atropellarme, no conduciría semidormido y a mas de 100 k/h, entre tantas otras cosas que hago y ponen en riesgo mi vida. Y lo he pensado, la vida en sí no es mala más bien son las decisiones que he tomado las que han hecho la vida (al menos mi vida) miserable.

Quizás también sea que pocas veces tomo las soluciones fáciles, pienso que lo que cuesta traerá una satisfacción mayor. Pero veo que las personas que llevan una vida simple son mmm… ¿felices? o al menos lo aparentan. Por ejemplo, recuerdo que cuando iba a entrar a la universidad hice exámen en donde vivía, en la BUAP y en el Politécnico. Al final tuve que decidir en cuál quería quedarme. Y bueno, ya saben me quedé en el Politécnico. Hoy pienso: si me hubiera quedado en casa hubiese tenido todo y no habría que comenzar de cero: conocidos, casa, familia… bueno no todo, novia no pero quizás con el tiempo… bueno no. La chava que me latía (aún). Se fué a Puebla pude haber optado por ir hacia allá y habría tenido una posibilidad… bueno ya, tampoco. Pero no, al final viví en un basurero por más de 4 años y terminé con una vida miserable, siendo un imbécil y sin novia. Bueno, a ya dos años de haber terminado la ingeniería, nada de eso ha cambiado.

En fin, dejemos los lloriqueos para el fin de semana que tengo algo de tiempo libre. Repito, en esta ciudad no hay mucho que hacer cuando tienes tiempo libre. He escuchado que muchos van a la capital y hacen su vida (social) allá: estudian, trabajan, consiguen novia, matan, violan, etc. Pero siguen viviendo aquí. Y bueno, cada historia que uno escucha. Por ejemplo, el otro día me platicó un mono cómo entró a trabajar a la empresa, fué como una versión menos gay del trabajo nocturno del Padre Amauro: el tipo trabajaba en Telmex, y un día estaba trabajando en una esquina e iba pasando por ahí un ingeniero, jefe del departamento de Telecomunicaciones, en su camioneta y le dijo: “¿quieres trabajar para mi empresa?” Imaginé la escena y me reí mucho: el mono contesta que si y se sube a su camioneta.

Luego que a un imbécil le prestaron un auto y cerró el vehículo con las llaves dentro… bueno ya, fué a mi al que le pasó. Pero ya saben: “no se burlen, pueden tener un hijo así”. Debo dejar de hacer ese chiste, la otra vez se la apliqué a la novia de Amauro y la respuesta que recibí pareció alarmar mucho al Padre Amauro, fué algo gracioso. Pero no tienes que preocuparte de nada Amauro, sabes que lo hace para ponerte celoso, nunca ha pensado en engañarte y menos conmigo.

Maldigo a los dentistas y a los médicos. Los primeros me estafan y hacen perder mucho tiempo y los segundos me prohíben el veneno. Estaba yo en una fiesta a la que llegué por error y me quedé porque tenía hambre y había comida. Es muy raro eso de las fiestas, no asisto a muchas, en especial las familiares. Bueno, luego de terminar de comer me dí cuenta de que había cometido un gran error al asistir. Yo solo me quedé porque de verdad tenía hambre. Pero bueno, cuando terminé solo quería irme de ahí. Pero la persona con la que iba no tenía las mismas intenciones. La cosa es que nos quedamos y comenzó a platicar. Entonces escuché una historia que me pareció graciosa. Resulta que el tipo fué a ver a un dentista a que le sacara una muela, pero el dentista le sacó la muela del otro lado y no la que era, el tipo muy molesto regresó para que le sacara la muela adecuada; lo anestesió y le sacó la muela correcta, con el pequeño detalle de que también le quitó un pedazo de lengua (ahí yo reí) pero como estaba anestesiado, no lo sintió hasta que terminó el efecto. Regresó más enojado y le dijo al dentista: “¿qué le pasa me cortó un cacho de lengua?” y el dentista le dice: “Ay, perdón, es la segunda vez que me pasa” a lo que el mono sin lengua le contesta: “ya jubílese”, le faltaba un mes para jubilarse y se murió de un paro cardiaco. No sé por qué, pero me causó mucha risa.

Bueno, ya. Lo que el mono Arturo está esperando que cuente. Comienzo a creer que Dios quiere mandarme a la cárcel. Hace un tiempo conocí a una chava, está guapa sin exagerar… bueno, bueno no me voy a poner exigente. La situación está en que con ella podría cumplir el sueño que tuve hace 6 años: tener una novia de 17 años. La diferencia es que hoy en día terminaría en la cárcel por ese pequeño detalle. Con esta historia demuestro que Dios se sigue burlando de mí. Ya había pasado un buen tiempo desde la última vez; por si fuera poco, dentro de dos meses se va la chava a Pachuca a estudiar, y vivirá allá. La suerte de siempre. Luego, la semana pasada, llegó una chava al trabajo. Uno no puede dejar pasar desapercibida a esta chava. Entonces, me armé de valor luego de pensarlo mucho y… no le hablé. Más tarde escuché que está haciendo servicio social, que tiene 16 años, solo para reafirmar que no tengo posibilidad alguna si quiero seguir fuera de la cárcel.

La última vez que vi a Amauro recordó el incidente de “la muerte de los globos”. La vez que pintamos nuestros rostros en unos globos y luego con un fierro golpeamos los globos y luego dijimos que el orden en que se rompieron es el orden en que moriríamos. El primero creo que fué Paco. Ahora Oswald tiene la idea de que es el orden en que nos casaremos (solo para burlarse de algunos de nosotros creo yo). En cualquier caso no le conviene. El es el segundo. Y todo cuadra: Paco ya tiene esposa y Amauro ya tiene esposa, digo novia. Lo chistoso con Amauro son las historias que se cuentan de él. Suena razonable lo que hace lovesan, cuando se liga a una chava, se liga también a sus hermanas (de la chava) y cuando la chava se descuida también a las primas de la chava. Amauro tiene una metodología diferente: tampoco se conforma con ligarse a la chava, no, también se liga a la mamá de las chava y a su papá (de la chava). Y a veces ya la chava ni le interesa se va directo a la mamá, pobre mujer es como una cebra con la pata rota frente a un león joven, jaja. Bueno, a lo que voy con tanta estupidez, es que dudo que sea el orden en el que nos casemos, creo que es el orden en el que moriremos. Y se me ocurrió algo. Con eso de la muerte de los globos, ¿por qué no hacemos una tontina o dos? Una para el último que se case y la otra para el último que se quede vivo. Solo recuerden: “Solo uno puede firmar con una X”.

Abe_Simpson_Army

No entiendo la ironía o lo raro que pueda dar el hecho de que me haga llamar “IF”. Irónico es que Lovesan siempre quiso ser o tener una marca registrada o único o algo así, y ahora hay dos, y él está perdiendo la pugna por ganar el título Lovesan.

Bueno monos, ahí luego.

Nota: Para quienes son fanáticos de los simpsons o al menos seguidores un tip para recordar lo que es una tontina “el último en morir se queda con esos bonitos dibujos” o “El primero en irse fue Toto, le dió una hernia por cargar las cajas”.

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