Hace 6 años…

Posted in Colaboradores, Personal, Tlacaélel on March 25th, 2009 at 0:19 by Tlacaélel

Hablando un poco sobre hace dos posts,  se mencionó que yo tengo un bonito juego en el que digo algo incómodo en voz alta a uno de mis amigos (si, soy un mal amigo) y observo como las personas alrededor lo enjuician con la mirada sin conocer los detalles completos de su vida, sacando conclusiones de un comentario hecho al aire. Lo interesante de este juego cuando te lo aplican es que si te niegas a aceptar, nadie lo cree. Si insultas al que te lo aplica, confirmas que es cierto (¡aunqué no sea!). La persona que suelta el comentario, casi siempre pasa a segundo plano: las miradas de todos se centran en la víctima. Por ejemplo, alguna vez al Alexander le dije algo como:

Yo: Oye, ¡que le dijiste a tu novia que abortara a su hijo o la dejabas!

Por supuesto que esto no es cierto (la iba a dejar de todas formas), la cosa es que los que pasaban miraban a ese mono ¡y no a mi que dije el comentario! Más aún, como expresé antes, insultarme hacía que Alexander quedara mal y negarlo, ahí a media calle, era lo mismo que negarlo dentro de un consultorio en una clínica de abortos donde estuviera internada su novia. En fin, el punto es que estaba pensando “¿como se me ocurrió empezara a hacer eso?” y me di cuenta que no se me ocurrió, más bien me pasó a mi y yo lo apliqué años despues en una situación completamente controlada.

Fue en esos días de antaño, cuando iba a la prepa. Uno de mis amigos empezó a llevar un manga que estaba comprando (Love Hina). En ese tiempo no conocía yo nada de comics japoneses ni todo ese movimiento contracultural que ha hecho boom en tiempos recientes. De hecho era la primera vez que leía un texto con un orden de páginas diferente al de los libros escritos en español o inglés y pues era algo bastante novedoso, al menos para mi. El punto es que, así como yo, casi nadie conocía de eso (solo ese chango que terminó pasando despues los vicios) y pues, como siempre, existían los prejuicios de algunas personas que, sin conocer el material, decían cosas como “eso es pornografía”.

En fin, el caso es que me empezaron a prestar la colección y me enganché (como las drogas, te amarra), pero debo reconocer que en esos tiempos yo era como más inocente (si, lo juro…de veras) y pues no veía nada malo en traerlo leyendo o cosas así. En mi mente no había un motivo para que otras personas pensaran que lo que leía era un manga hentai o algo, entonces como que me valía pistola (si, subestimé la perversión de la cultura popular mexicana)…pero a una amiga mía no. A ella no le gustaba que leyera los mangas, ni que me los prestaran, pero no me decía nada (no se por que). De hecho no bajaba a los otros changos de pervertidos nomas por eso.

Todo iba bien hasta el tomo 6 de Love Hina. Ese día llegué temprano y ahí estaba el simio que prestaba el material, justo acabando de terminar de leerlo. Se lo pedí y cuando la chava llegó, yo ya estaba leyendolo. Eso como que le movio algo en el cerebro porque cuando salimos me empezó a decir “mis verdades”. La cosa fue así, ibamos caminando como siempre hacia el centro (en la ciudad donde fuí a la prepa era posible porque es pequeña) y la noté como enojada conmigo. Se me hizo natural preguntarle que onda…¡ERROR! Donde estaba el estúpido robot que grita “¡Peligro! ¡Peligro! Will Robinson” (ya recuerdo, perdido en el espacio). Nomas dije eso y como que reventó su cabeza o algo porque empezó a eruptar (no literalmente) un monólogo en voz MUY alta de “¿por qué lees pornografía?”. Hoy, la respuesta natural hubiera sido sarcástica, del estilo de “porque soy hombre y salen chavas muy guapas…¿no salías tu en alguna revista?” pero en ese tiempo cometí el error número uno cuando te acusan de algo así en público: lo negué. Y de que forma me pateó de regreso. Recuerdo un fragmento de la conversación casi  exacto como se dijo (ojo, esto fue en voz muy alta en zona bastante concurrida):

Ella: “Nomas te la pasas leyendo tu pornografía.”

Arturo: “Yo no leo pornografía, esos comics no son pornografía.”

Ella: “No te justifiques conmigo, si quieres leer tu pornografía sigue leyendo tu pornografía, solo que no pensé que fueras tan pervertido como tus amigos.”

Aquí yo ya no sabía en que agujero meterme porque la gente se me quedaba viendo como diciendo “a, pinche mono chaqueto”. Y habia de todo, hombres y mujeres tanto viejos como jovenes. Hasta mamás con niños (era hora de salida en primarias). Y seguí negandolo, que imbecil:

Arturo: “¡Que no es pornografía! Es más, traigo aquí un tomo te lo presto, lo lees y me dices si es pornografía.”

Su contestación fue una joya de esas que se presentan en pocas ocasiones, supo como hacerme quedar como pervertido (más):

Ella: “No, no me des esas porquerías, yo no quiero leer tu pornografía…”

No mouse, mickey (como diría el Lovesan). ¡Me acusó en público de querer depravarla! Y ni como decirle “cállate” o algo, por puro decoro no lo dice uno (ademas de que se iba a ofender, seguro). No se ni como pude desviar el tema pero cuando lo logré ya era tarde, ya me sentía más quemado que un niño en San Juanico (recuerdo ese chiste de humor negro que decia, “¿ya te llegó tu bolsa negra?”). Años despues, recordando ese incidente se me hizo gracioso y un día lo apliqué para ver que se sentía estar del otro lado (de esto no hace mucho, no tendrá ni un año cuando lo hice). Si da risa, pero no tanto como le hubiera dado a la banda verme a mi hace seis años, luchando como gato panza arriba contra la humillación. Por cierto, perdí esa lucha.

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¡Tiempo libre!

Posted in Colaboradores, Personal, Tlacaélel on March 19th, 2009 at 20:54 by Tlacaélel

Por una vez en un rato tengo lo que podríamos llamar una tarde libre, y técnicamente está libre porque estoy en el intervalo posterior a la entrega de tareas, justo antes de que me digan (con números) lo inútil que soy para esto…en fin.

Pensando en ello, me he percatado que desde que elegí el área de Teoría de la Computación, que es algo muy diferente a lo que uno está acostumbrado, las tareas son algo distintas. Es aquí donde por fín me he dado cuenta de que me faltó oxigeno al nacer (mi hipótesis es que el doctor intentó asfixiarme justo después de declarar “eh…¡nació muerto!”).

En la licenciatura, la forma de trabajo era así:

1. Maestro parloteaba, yo me hacía bien güey.

2. Maestro dejaba tarea, yo me hacía bien güey.

3. Yo pedía la especificación de la tarea y como sea salía. Buscaba libros, procedimientos, etc, la cosa es que al final todo se reducía a un proyecto todo choncho que tal vez no era tan fácil pero francamente nomas consistía en echarle trabajo bruto hasta que saliera algo entregable y ya, no volvías a pensar en ello.

Aquí, la forma de trabajo (al menos para mi) es así:

1. Maestro parlotea, Arturo intenta seguirle el paso…no lo logra (o lo logra a medias).

2. Maestro deja tarea. Arturo pospone tarea para ponerse al corriente con lo que no entendió.

3. Arturo lee la tarea, y dice “bueno, este problema se ve fácil”.

4. Arturo busca la bibliografía del curso en Google para bajarse los libros. No se encuentran los más necesarios. Arturo pospone tarea.

5. Arturo se da cuenta que el que estaba fácil, no es fácil, es díficil y solo unos cuantos elegidos saben como se resuelve. Arturo pospone la tarea.

6. Arturo sabe que la fecha de corte (de cuellos) se acerca. Arturo suplica ayuda de Google pero no es suficiente. Arturo escribe una basura de tarea, la desecha y pospone la tarea.

7. Arturo pospone la tarea.

8. Arturo llora todas las noches hasta que se queda sin lágrimas. Esta semana soño que una versión psicótica-homicida de David Hilbert lo persiguía con la boca chorreando sangre de alguna víctima, en un laberinto que desde arriba se veía como una gráfica plana donde tenía que encontrar la salida (¡en tiempo logarítmico!)…y lo peor del sueño es que no había terminado las tareas. No, de hecho lo peor es que al despertar EN LA VIDA REAL no había acabado la tarea.

9. Arturo hace la tarea como puede y entrega una tarea en limpio que parece en sucio, sin saber ni siquiera que calificación esperar.

Básicamente esa es la forma de trabajo. La presión crece el día de entrega de calificaciones, al punto que comienzo a pensar que es buena idea empezar a usar pañales. Ademas uno tiene que guardarse de participar en clase, porque aquí si parece que tengo boca de diarrea (por lo de que nomas hablo para cagarla). Sobre todo en geometría computacional, que el prof ya hasta ubica a los que no participan (silbidos).

En fin, esta es la vida que elegí…si, ya me han dicho que es asquerosa (la vida que elegí).

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Cuentos Cortos En Una Vida Excesivamente Larga.

Posted in Colaboradores, If on March 12th, 2009 at 10:00 by If

Hoy relato cuentos cortos de la vida del Padre Sesshomauro Sesshomaru.

Aprendiendo del Maestro.
El chango conocido como Tlacaélel tiene formas graciosas de ver las cosas. Había veces que aplicaba la de decir un comentario hacia una persona (por lo regular las víctimas eramos los imbéciles que lo acompañabamos) que hacía que la gente alrededor se le quedara viendo al otro mono por dicho comentario. Bien, pues recordando esta práctica (de la cual fuí víctima en repetidas ocaciones) me encontraba aburrido (un día normal) cuando el buen Sesshomauro Sesshomaru dijo que fuéramos al banco, que debía hacer un depósito (o necesitaba robar el banco, no recuerdo las palabras exactas). Una vez en la fila del banco y notando que no eramos los siguientes (y no lo seríamos por un tiempo) recordé, a medias, que me había platicado algo acerca de lo que había hecho con su primer pago. El aburrimiento me hizo retomar la conversación y surgió lo siguiente:
If: “Aja, me decías que con tu primer cheque compraste mucha pornografía”
Sesshomauro Sesshomaru (Procurando disimular que había sido descubierto): “¡Yo no dije eso!”
if: “¿Ah, no?”
Sesshomauro Sesshomaru: “No”
El dato curioso se plantea cuando la señora de la tercera edad que se encontraba detrás de nosotros en la fila, se le queda viendo como diciendo: “Muchachito pervertido, aléjate de mi nietecita”. Mientras el señor de un turno antes que nosotros con cara de: “pervertido, a ver si luego rolas el porno”.
Posteriormente me enteré (después de muchos y muy merecidos, a mi parecer, insultos) que no había comprado tanta pornografía como yo lo había planteado, sino que había comprado un pase anual para cierto parque de diversiones cuyo nombre no recuerdo (creo que comenzaba con N de Neverland).

Verdades… a Medias.
Seshomauro de día Oswald de Noche:
Alguien: “¿por qué tienes dos nombres?”
Sesshomauro Sesshomaru: “No sé, mis papás.” (También corre el rumor que uno para el trabajo diurno y otro para el nocturno).

Sesshomauro Sesshomaru : “Yo nunca he dicho que soy gay.” (Falso, no recuerdo cuándo. Y, si no lo dijo, lo insinuó: “Pidanle ayuda a un amigo gay que no sea yo”)

Por este post dejaré de hacer el chiste de Sesshomauro.

El Camino del Señor.
Es una historia medio difícil de contar.
Caminando por zona rosa iba muy tranquilo Sesshomaru en buen plan (bueno… ehm) al trabajo (ehm… trabajo diruno) cuando se encuentra a dos chicas bien sabrosas guapas que eran lesbianas. Las ve y en su rostro reflejaba el pervertido (heterosexual) que lleva dentro (me refiero a su “yo” interior). Entonces dice su frase: “Lástima que no tenga tiempo, si no iría con ellas y en un dos por tres las regresaría al camino del Señor… del señor Amauro”*.

Conociendo a la Amiga del Zoquete (If).
Cierto día hubo la oportunidad de que Sesshomaru conociera a mi amiga. Durante el tiempo que pasamos platicando los tres, se presentó el siguiente diálogo:
Sesshomaru: “Tengo frío en las manos, ¿ustedes no tienen frío?”
Amiga: “No.”
If: “No.”
Sesshomaru: “Ah, es que yo soy muy friolento.”
If: “¿Porque no vas con el señor negro que hacia guantes?”
Sesshomaru (Aguantandose las ganas de propinar un insulto al If por respeto a Amiga): “No.”
If: “Pero si tienes frío, deberías ir con el señor negro que hacia guantes.”
Sesshomaru (Conteniendose enserio): “No, ¿tu ya fuiste?”
If: “Me niego a contestar a tu pregunta.”
If: “Pues yo digo que vayas con el negro que hacía guantes, por unos guantes y así se te quita el frío.”
Sesshomaru (No pudiendo resistir más -me refiero al insulto, no las ganas de ir con el señor que hacía guantes): (entre dientes)”Chigna tu madre.”
Amiga: “¿¿¿???”
If: “Bueno, pues si no quieres ir pues allá tu, pero Arturo dice que las manos frías son mortales.”
Sesshomaru (Entre Dientes): “Hijo de Zorra.”
Amiga: “¿¿¿???”

Fin.

Para despedirme una imagen que titulo: “Ya hace hambre, vamos al buffet chino.”

Ya Hace Hambre, Hay Que Ir Al Buffet Chino.

Ya Hace Hambre, Hay Que Ir Al Buffet Chino.

Notas: Las conversaciones son reales en un 97%.
*No todas las frases son dichas por Sesshomaru, se agregaron para eh… mmm… hacer la conversación más amena (también puede que me pase de imbécil). Las situaciones son reales en un 100%. Debo aceptar que la paciencia de Sesshomaru es extrema, yo ya me hubiese insultado (más de lo que el lo ha hecho).

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